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Opinión

Internet y una crisis cimentada en la falta de valores

Parece ser que hoy en día todo el mundo tiene derecho a cobrar por el uso de sus creaciones, independientemente de la industria a la que nos refiramos, y sin plantearse si éstas creaciones están influenciadas en otras ideas, algo inevitable y natural.

No seré yo el que discuta este concepto en su base, aunque sinceramente, ésta filosofía de derechos de autor bajo copyright está cada vez más lejos de los requerimientos actuales de la sociedad, cada vez tiene menos aplicación en un medio como Internet, y menos aun en un futuro no demasiado lejano, el cual se encuentra a la vuelta de la esquina.

Copyright, copyleft (y si me apuran, copytop y copybottom, y así completamos los cuatro puntos cardinales, ¿no les parece? ;)). Aunque yo me quedaría con un concepto definitivo llamado copyfolk. Este concepto no estaría muy lejos de las filosofías implícitas que se practican ya en las opciones Copyleft o en la licencia Creative Commons. La diferencia sustancial sería que en este tipo de licencia no se defenderían los derechos de autor, sino los deberes que cada creador debe ejercer sobre sí mismo, cada vez que intenta desarrollar una idea. El concepto es simple: no creerte autor de nada. ¿Y de qué voy a comer entonces? -Respuesta: De tu trabajo diario, entendiendo siempre que en tus ideas subyacen las ideas de otros.

Sinceramente, copyfolk sería más un concepto o filosofía que un tipo de licencia, donde Internet, en poco más de una década, ha demostrado cómo puede crecer una sociedad a nivel cultural utilizando un sistema originalmente abierto al libre conocimiento y uso de los recursos que en él se comparten, ya sean gráficos, escritos o audibles.

Como ejemplo claro para defender este comentario que puede parecer banal y fuera de lugar, tengo que hacer referencia a mí mismo como ejemplo de autodidacta emprendedor, el cual debe todo su conocimiento a:

> Primero: a mi esfuerzo y dedicación plena como creativo y desarrollador
> Segundo: a Internet por su mera existencia
> Tercero: a la ingente cantidad de información que de manera altruista han dejado en sus respectivos sitios de publicación todas las personas que utilizan Internet como medio para compartir conocimientos.

Lo público y lo privado. Original y copia ante creación, ocio y aprendizaje
Los supuestos problemas de copyright que han generado las nuevas tecnologías serán solucionados con ingenio, y con propuestas de explotación novedosas y adaptadas a los tiempos que corren… Nunca serán solventadas sometiendo a Internet a un control absoluto, en el que la libertad cultural y, sobretodo, el libre acceso a contenidos culturales, quede vetado por leyes y derechos de explotación abusivos.

La implantación y asimilación social de las nuevas tecnologías, deberían estar totalmente financiadas por instituciones públicas. De ésta forma, se podría llegar a conseguir en el futuro una verdadera Sociedad de la Información libre, no sometida a los intereses de unos pocos.

Actualmente, el derecho de libre acceso a contenidos culturales en Internet (y en otros tantos medios tradicionales), choca de frente con la arrogancia del creador, que cree realmente haber producido algo 100% original, por lo que sólo cabe pagar para poderlo ver o escuchar de forma completa; sin embargo, Javier de la Cueva (Abogado experto en propiedad intelectual) dice en el comienzo de un documental que más adelante podréis ver: “Copiar significa la génesis de la creación”.

No hay más que pensar en que copiar es la propia base del aprendizaje y optimizado de cualquier técnica; y que la citación (argumentar una idea propia, a partir de la cita e interiorización de otra preexistente) es una de las herramientas más importantes para estudiar y construir esquemas de pensamiento y acción, tanto en la creación cultural y académica, como en el desarrollo personal e individual.

Así que es bastante difícil ser original y crear absolutamente desde la nada, pues aún incluso si tomamos el ejemplo radical en el cual decimos componer de forma libre y no basada en reglas ni paradigmas anteriores, en el fondo (y muy seguramente) no dejamos de replantear patrones que, de alguna forma, se inspiran en imágenes (mentales y visuales) que hemos extraído, previa e inconscientemente, de otro lugar o experiencia. Incluso hacer tabla rasa no es ser original al 100% y de forma concluyente: simplemente es operar y pensar de forma opuesta a un esquema previo. Realmente, durante la mayor parte de nuestra vida no inventamos casi nada nuevo: solo reinventamos continuamente en base a nuestras necesidades y gustos.

Piensa antes de clickear: valorando Internet y el «todo gratis»
Por otro lado, hoy en día, el concepto “Gratis” está muy extendido en Internet y parece no haber cabida a otra posibilidad, lo que nos lleva a los profesionales a realizar verdaderas bajadas de pantalones para conseguir algún proyecto en el que trabajar de forma más o menos honrosa, ya que todo lo que huele a Internet parece no tener un valor real o contrastable, a pesar de que no es poco el tiempo y esfuerzo invertido para conceptualizar, desarrollar y comprobar que funciona 100% correctamente cualquier tipo de aplicación en base a nuevas tecnologías.

Internet tiene detrás a un sector de profesionales que crece y crece cada día más, pero que en ocasiones, más que «trabajar» han de «apostar» por un proyecto, ya que muchas veces no existe una partida presupuestaria mínima, algo que impide su maduración a corto y medio plazo.

Paralelamente, los usuarios de Internet reclaman servicios gratuitos, los cuales tienen todo el derecho del mundo en demandar, pero la realidad es que se les facilitan por muy diversos canales, siempre y cuando inserten sus datos personales, acepten la explotación comercial de las estadísticas de uso del servicio, geolocalización, publicidad, etc. Por lo que parece que muy gratis no son estos servicios… ¿Verdad?

Los datos que genera cualquier servicio son el nuevo oro en lo que se refiere a Internet, incluso cuando no hay que pagar para inscribirse a él. Como podéis ver, de gratis nada de nada; y, si a ello unimos la falta de seguridad en muchos de estos servicios, nos quedan ya pocos derechos fundamentales de los usuarios que violar. Como dice Joaquín Ayuso, cofundador de Tuenti: «El usuario quiere ser dueño de su información en las redes sociales». Al hilo de ésta aseveración, del propio J. Ayuso te recomendamos este interesante artículo que recientemente dejó en su blog: La crisis de la seguridad

Enlazando hacia el epílogo
Para finalizar, y ya que estamos de citas, dejaré la mía: ¡¡¡Eduquemos a nuestra sociedad y dejemos de inventar excusas para sacar leyes antipirateo!!!. Y, junto con ella, dejo también éste video, que te puede ser interesante:

¡Copiad, malditos! - CC Elegant Mob Films / TVE

«¿Hasta qué punto se puede poseer una idea?» Si queréis encontrar respuesta a ésta pregunta, o saber aún más sobre el documental “¡Copiad, Malditos!” solo tenéis que entrar en estos links:

· Blog del documental ¡Copiad, Malditos! en RTVE

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